Técnica

Juntas de Dilatación en Hormigón Impreso: La Clave para Evitar Fisuras

Solera de hormigón fratasado en nave industrial en Santander

La inmensa mayoría de las fisuras en un pavimento de hormigón impreso no se deben al material, sino a unas juntas mal ejecutadas o inexistentes. El hormigón se dilata con el calor, se contrae al curar y se mueve con el terreno; si no le damos por dónde "romper" de forma controlada, romperá por donde quiera.

Las juntas son ese sacrificio planificado. Esta guía técnica explica por qué fisura el hormigón, qué tipos de junta existen y a qué distancia y profundidad deben cortarse.

Por qué fisura el hormigón

El hormigón es muy resistente a compresión pero débil a tracción. Y a lo largo de su vida sufre constantemente tensiones de tracción por tres motivos:

  • Retracción de fraguado: al curar, el hormigón pierde agua y se encoge. Una losa puede contraerse del orden de 0,5 mm por metro. Si está restringida (y siempre lo está), esa contracción genera tracción.
  • Dilatación térmica: con el sol del verano se expande; con el frío de la noche cántabra se contrae. Ese vaivén diario fatiga el material.
  • Movimientos del terreno: asentamientos y cambios de humedad del suelo introducen tensiones adicionales.

La pregunta no es si el hormigón se va a mover, sino por dónde va a romper cuando lo haga. Las juntas son la respuesta: líneas de debilidad planificadas donde la fisura se produce de forma recta, oculta y controlada. Es la misma lógica que hace durar décadas a un pavimento de hormigón impreso bien ejecutado.

Tipos de juntas y para qué sirve cada una

Tipo de juntaFunciónDónde se coloca
De control (retracción)Marcar dónde fisura la losa al contraerseCuadriculando la superficie a intervalos regulares
De dilataciónAbsorber el movimiento térmico y aislar de elementos fijosPerímetro, muros, pilares, arquetas, encuentros
De construcciónUnir hormigonados de días distintosDonde se interrumpe y reanuda el vertido

Las tres cumplen funciones distintas y un buen proyecto las combina. La más olvidada en obras descuidadas es la junta de dilatación perimetral: sin ella, la losa "empuja" contra los muros y termina fisurando.

A qué distancia se cortan

La separación entre juntas de control depende del espesor de la losa. La regla de campo más usada es separarlas entre 24 y 36 veces el espesor:

  • Losa de 8 cm: paños de aproximadamente 2,0–2,9 m.
  • Losa de 10 cm: paños de aproximadamente 2,4–3,6 m.
  • Losa de 12 cm: paños de aproximadamente 2,9–4,3 m.

Además, conviene que los paños sean lo más cuadrados posible: una proporción mayor de 1,5 a 1 entre el lado largo y el corto favorece la fisuración. Y siempre hay que aislar con junta los elementos rígidos (pilares, arquetas, esquinas entrantes), porque son concentradores de tensión.

Si el pavimento nuevo va encima de una solera vieja, además hay que respetar sus juntas: lo vemos en hormigón impreso sobre hormigón existente.

Profundidad y momento del corte

Dos parámetros que deciden si la junta cumple su función:

  • Profundidad: el corte debe alcanzar entre 1/4 y 1/3 del espesor de la losa. En una losa de 10 cm, eso son 2,5–3,3 cm. Un corte demasiado superficial no induce la fisura por debajo y la losa rompe por su cuenta.
  • Momento: el corte con disco se hace entre 6 y 18 horas tras el hormigonado, en cuanto el hormigón aguanta el disco sin desconcharse pero antes de que empiece la retracción seria. Esta ventana es crítica: cortar tarde es una de las causas más frecuentes de fisuras anárquicas.

¿Tu pavimento ha fisurado por juntas mal hechas o inexistentes? Lo evaluamos y te proponemos la mejor solución de reparación.

Solicitar valoración de fisuras

Errores que provocan fisuras

  • No cortar juntas o cortarlas tarde: el error número uno. La losa fisura por donde quiere.
  • Corte demasiado superficial: no induce el plano de rotura y la fisura aparece al lado de la junta.
  • Paños demasiado grandes o alargados: superan la capacidad de la losa para contener la retracción.
  • No aislar pilares y arquetas: los elementos rígidos concentran tensión y son focos de grietas.
  • Olvidar la junta perimetral de dilatación: la losa empuja contra muros y bordillos.
  • Exceso de agua en la mezcla: más agua significa más retracción y más fisuras, además de menos resistencia.

Estos mismos principios de juntas se aplican también a otros pavimentos continuos como el hormigón pulido, donde el control de la retracción es igual de determinante.

Mantenimiento de las juntas

Las juntas no son "instalar y olvidar". El sellador elástico que rellena las juntas de dilatación se degrada con el sol y el agua, y debe revisarse:

  • Inspecciona el sellador cada 2–3 años: si está agrietado o despegado, deja entrar agua que daña la base.
  • Mantén las juntas limpias: retira tierra y vegetación que se acumula y rompe el sellado.
  • Resella cuando proceda: renovar el sellador elástico es barato y evita que el agua se infiltre y descalce la losa.

Preguntas frecuentes

Carlos Serna

Especialista en Pavimentos Decorativos

Carlos lleva 14 años instalando hormigón impreso, pulido y fratasado en Cantabria. Ha ejecutado más de 300 proyectos residenciales e industriales en Santander y provincia. Conocer al equipo →

¿Te planteas un pavimento de hormigón impreso?

Pide presupuesto gratuito y sin compromiso: visitamos tu obra y te lo enviamos en menos de 48 horas.